MENSAJE PARA EL VERANO

Queridos feligreses:

Siempre rezo por vosotros al SEÑOR JESÚS porque es mi obligación y porque lo hago desde mi corazón.

Viene un TIEMPO ESTUPENDO para no dejar de participar en la Eucaristía Dominical y si se puede algún dia más, mejor, para pedirle que ÉL SEA NUESTRO VERDADERO DESCANSO.

En el verano hemos de CONFESARNOS al menos una vez para que no se apague EL ESPÍRITU y no se nos apodere la PEREZA que es un pecado capital y un egoismo.

LEAMOS por la mañana el Evangelio de cada día que NOS ABRE EL DÍA A DIOS.

BENDIGAMOS A DIOS que nos da el sol, la sombra, el agua, el paisaje, el pueblo, la familia, los amigos, un tiempo de descanso y no decaigamos en estar al SERVICIO del OTRO que para nosotros es CRISTO.

HAGAMOS ALGUNA LIMOSNA A CÁRITAS para aquellos hermanos que tienen alguna dificultad.

Os INVITO A LEER los capítulos 5, 6 y 7 del evangelio de san Mateo que es como debe estar nuestro corazón para entrar al CIELO, que es verdaderamente NUESTRO DESTINO Y NUESTRO DESCANSO: Vivir del Amor que Dios nos tiene.

Con todo mi afecto: ¡¡Felices días de descanso!!

Yo iré unos días a un monasterio, luego a Santander, a Javier y a Pontevedra, lugar de las apariciones de la Virgen de Fátima.

¡¡¡Nos vemos aquí o en el Cielo!!!

Juan Antonio